- Punto de decisión
- Comprobar criterio de escalado
- Rutas previstas
- Resolución dentro del protocolo o derivación
- Registro de publicación
- Comisión clínica del centro · versión de ejemplo 1.2
El protocolo de tu equipo, a mano en cada decisión.
Recorridos clínicos con criterios explícitos, a mano durante la atención. Un protocolo compartido por el equipo, con la fuente de cada paso y espacio para el criterio profesional.
Las guías funcionan con reglas clínicas explícitas. No necesitan IA para decidir qué ruta mostrar.
La evidencia necesita llegar al momento de decidir.
Bajo presión asistencial, aplicar una guía exige buscar, interpretar, comprobar y registrar. Esa carga compite con la atención al paciente. La organización necesita que el proceso dependa menos de la memoria individual.
GuideCare integra la guía en el proceso asistencial para ayudar a decidir con criterios explícitos y convertir la actividad en información útil. Para el profesional, un apoyo durante la atención. Para el gestor, una práctica que puede revisar y mejorar.
- Eficiencia del proceso
- Ordenar los pasos y evitar búsquedas y registros repetidos ayuda a liberar tiempo para la atención.
- Menor carga cognitiva
- Mostrar la información y las comprobaciones pertinentes en cada paso reduce la necesidad de recordarlo todo mientras se atiende al paciente.
- Soporte a una decisión segura
- Reglas deterministas, transparentes y trazables permiten revisar el porqué de cada paso. El equipo valida el contenido y el clínico conserva el criterio. No hace falta IA para ejecutar estas reglas.
- Consistencia de la organización
- Compartir protocolos versionados ayuda a reducir la variabilidad injustificada entre equipos. Las excepciones clínicas se documentan para distinguir una adaptación necesaria de un proceso que conviene revisar.
- Actividad codificada
- Estructurar y codificar lo realizado con terminologías comunes facilita la continuidad asistencial y el intercambio de información. También permite evaluar la actividad con criterios comparables.
Autonomía para resolver, con un marco de actuación definido.
GuideCare está orientado a mejorar y facilitar la ejecución autónoma de enfermería dentro de sus atribuciones profesionales. Permite llevar a la práctica protocolos cerrados con validez normativa en su ámbito de aplicación, para atender la sintomatología de los pacientes, resolver casos de uso delimitados y ejecutar procedimientos.
Cada protocolo concreta qué pacientes y situaciones incluye, qué actuaciones puede realizar enfermería y cuándo debe derivar o solicitar valoración. El caso se resuelve dentro de ese alcance, con los pasos y el cierre registrados. La organización valida el contenido y su adecuación normativa antes de ponerlo en uso.
Criterios de entrada, actuaciones, procedimientos y condiciones de cierre definidos de antemano. Sin ampliar las atribuciones profesionales.
Protocolos cerrados, desde la validación hasta la resolución.
El mismo protocolo, dos responsabilidades.
Decidir con el protocolo a mano.
Valora la sintomatología y ejecuta protocolos cerrados y procedimientos dentro de tus atribuciones. Consulta los criterios de inclusión, las actuaciones previstas y las condiciones de cierre. Cuando el caso queda fuera del alcance, activa la derivación y registra el motivo.
Mantener un criterio común entre centros.
Define qué versión se usa, quién respalda cada recomendación y qué cambia al actualizarla. Revisa los pasos que generan más desviaciones y distingue las adaptaciones justificadas de los puntos que conviene aclarar en el protocolo.
Guías deterministas, transparentes y trazables.
Con la misma versión del protocolo y las mismas respuestas, GuideCare muestra siempre la misma ruta. El recorrido se construye con reglas que el equipo clínico define y aprueba. No necesita inteligencia artificial para ejecutar esas reglas.
Entender por qué aparece cada paso.
El profesional puede ver qué criterio activa la ruta, de qué fuente procede y quién respalda el protocolo.
Identificar qué versión se aplicó.
Cada paso se vincula a una versión del protocolo. Cuando el equipo publica una revisión, puede comprobar qué cambió y consultar el criterio actualizado.
Diseñadas para apoyar una práctica más segura, con criterios de escalado explícitos y margen para que el profesional documente una adaptación.
Un lenguaje clínico compartido.
HL7 FHIR es el estándar de intercambio de información clínica de GuideCare. Para representar el significado de los datos, trabaja con LOINC®, SNOMED CT y CIE-10 para estructurar la información clínica de los protocolos, y con la información oficial de medicamentos de la AEMPS a través de CIMA.
Marcas y marcos de referencia
LOINC® es una marca registrada de Regenstrief Institute, Inc. SNOMED CT® es una marca registrada de SNOMED International. HL7® y FHIR® son marcas registradas de Health Level Seven International. openEHR® es una marca registrada de openEHR Foundation. CIE-10 es la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud. AEMPS y CIMA identifican a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios y a su Centro de Información de Medicamentos. ENS hace referencia al Esquema Nacional de Seguridad de España. Las marcas y denominaciones pertenecen a sus respectivos titulares y se citan para identificar estándares, terminologías, fuentes de información y marcos de referencia. Su mención no implica patrocinio, aval institucional ni certificación de GuideCare.
El protocolo orienta. El profesional decide.
Una guía reúne evidencia para situaciones frecuentes. En consulta, el profesional la pone en contexto con lo que observa, los antecedentes y las preferencias del paciente. GuideCare le permite documentar el motivo cuando adapta el recorrido.
Empieza por una decisión que hoy varía entre equipos.
Trae un protocolo y un punto concreto de decisión. En una demo podemos recorrerlo con casos simulados y acordar qué tendría sentido comprobar en tu organización.
¿Funciona en consulta?
Comprueba cuánto tarda el profesional en encontrar el criterio vigente, si identifica el momento de escalar y si puede explicar una adaptación sin perder el contexto de la visita.
¿Podemos gobernarlo?
Define quién aprueba y actualiza el recorrido. Si se plantea un piloto, compara el uso del protocolo vigente y los motivos de desviación entre equipos, con una referencia de partida.
¿Quién responde del contenido?
La organización identifica al equipo que aprueba la versión, sus fuentes y los criterios de escalado. La autoría de una guía y la aprobación de un protocolo local pueden corresponder a entidades distintas.
¿Qué hay que aclarar antes de probarlo con pacientes?
El alcance del uso, el encaje con la historia clínica, los datos que se tratarían, las condiciones de seguridad y los requisitos regulatorios aplicables. La demo de esta página usa ejemplos simulados.